La fisioterapia pediátrica digestiva trata problemas como cólicos, reflujo, estreñimiento y gases en bebés usando técnicas manuales suaves (terapia visceral, osteopatía pediátrica) para mejorar la motilidad intestinal, liberar tensiones, normalizar el tránsito y aliviar el dolor, enseñando a los padres maniobras y posturas para apoyar la función digestiva y el neurodesarrollo.
¿Cómo funciona?
- Técnicas manuales: Liberan tensiones musculares y viscerales en el abdomen, mejorando el movimiento (peristaltismo) de los intestinos.
- Osteopatía pediátrica: Trabaja la estructura ósea y fascial, y la posición de los órganos para restaurar su función, incluyendo el tono muscular del esfínter esofágico.
- Fisioterapia visceral/digestiva: Se enfoca en la movilidad de los órganos internos para facilitar el paso de alimentos y gases.
- Asesoramiento a padres: Enseña masajes digestivos (como el método Rubio) y posturas específicas para aliviar al bebé en casa, mejorando el vínculo y la confianza familiar.
Indicaciones
- Cólico del lactante: Llanto prolongado y calambres abdominales.
- Reflujo gastroesofágico (RGE): Regurgitación y molestias.
- Estreñimiento: Dificultad para evacuar, heces duras.
- Gases: Hinchazón abdominal y llanto por gases atrapados.
Beneficios
- Alivio rápido y natural del dolor y los síntomas.
- Mejora la función digestiva y la regularidad.
- Ayuda a prevenir problemas digestivos futuros.
- Reduce la irritabilidad y mejora el sueño del bebé.